En el mundo existen grandes desigualdades sociales, donde la discriminación de género ha sido una de las principales responsable en causar resultados poco razonables con respecto al perfil epidemiológico entre hombres y mujeres. Como dice Luz María Londoño: “En nuestra cultura se enferma y se muere de ser mujer”. A pesar que las mujeres tienen una esperanza de vida mayor que los hombres, ellas enferman mucho más frecuentemente que ellos, dado a sus condiciones de vida y trabajo mucho más desfavorable. Ellas padecen mucho más enfermedades crónicas, discapacidades y peor salud mental, la prevalencia de depresión es dos y tres veces más alta en mujeres. (Gómez: 2000)
Es indudable el desgaste mayor en la mujer debido a la doble, triple y quíntuple jornada de trabajo; miles de mujeres participan diariamente en las comunidades, trabajan incondicionalmente y sus esfuerzos son invisibilizados, no valorados y mucho menos remunerados. La gran mayoría de las mujeres trabajan incansablemente en tareas domésticas, son las responsables por la educación de sus hijos e hijas, son representantes en las escuelas, sobre sus espaldas recae casi todo el trabajo de prevención de enfermedades y de promoción de la salud, del cuidado de enfermos y enfermas en su familia, como también del trabajo comunitario a fin de garantizar los servicios básicos que satisfagan las necesidades de su familia y de la comunidad.
II
ABUELA ESCLAVA o la trampa del amor maternal
Actualmente han surgido categorizaciones importantes que descubren problemáticas otrora silenciadas, un ejemplo de ello, es el SINDROME DE LA ABUELA ESCLAVA, el cual es definido como: “…una enfermedad grave, que afecta a mujeres maduras sometidas a una sobrecarga física y emocional y que origina graves y progresivos desequilibrios, tanto somáticos como psíquicos…” (Guijarro: 2001). Sus manifestaciones más frecuentes son: Hipertensión arterial, cansancio, caídas fortuitas, sofocos, ansiedad, migrañas, desanimo, culpabilidad y en muchas ocasiones hasta el suicidio. (Guijarro: 2001)
En muchos hogares podemos ver con claridad este fenómeno, el cual ha sido identificado por la OMS como maltrato hacia las mujeres. Son mujeres que a causa de una cultura androcéntrica, han aprendido desde pequeñas que su espacio está reducido a las cuatro paredes de su hogar y que no tienen derecho al descanso, por tanto, trabajan incansablemente desde que nacen hasta que mueren; han asimilado la lección impuesta por la trampa del “amor maternal” y en nombre de ese amor las abuelas reconocen que poseen demasiadas responsabilidades, pero como han sido adiestradas para no decir NO y poder con todo, permiten que las exigencias familiares, estén por encima de su autonomía, manteniéndose a la orden y al servicio de los/as otros/as.
Por supuesto que su capacidad física y emocional se debilita en el desempeño de estas múltiples labores hogareñas. Lo que es peor, ingenuamente piensan que su malestar se debe a otras cosas. Debemos permanecer alerta, porque en nuestra familia y con seres muy queridos, estamos continuamente reproduciendo estas desigualdades y naturalizando grandes inequidades de género, atentando contra la integridad, la salud y las libertades de las mujeres. Estamos obligadas/os a tomar conciencia de que existen las abuelas esclavas y emprender acciones preventivas.
MODA QUE MATA
Con el derrumbamiento del edificio en Bangladesh, Rana Plaza, ubicado en el cinturón industrial de Dacca y construido sobre una ciénaga gracias a favores de aliados políticos del partido gobernante, representa un trágico saldo de 397 muertes confirmadas, y 2.500 están heridas, muchas de ellas mutiladas, y sin empleo con el que mantener a su familia y numerosas personas en paradero desconocido o atrapadas. Después de esta tragedia quizá puedan lograr mejores condiciones laborales, tal como sucede frecuentemente, primero la tragedia y luego los arreglos. Se nos vuelve a recordar la esclavitud laboral existente, y la necesidad de que las prendas de ropa y otros materiales en sus etiquetas de origen podamos saber – además, de la composición de los materiales – las condiciones en que han sido elaboradas, para que podamos saber si las marcas están implicadas en la esclavitud laboral.
“La moda y todo el glamour que la rodea, está confeccionada en su mayoría por niños, mujeres, personas mayores y hombres de países como Bangladesh. Nuestra ropa está hecha en alguno de estos lugares bajo situaciones infrahumanas.”
Como bien apunta Gareth Price Jones, director de la ONG británica Oxfam en Blangladesh: “En relación a la industria textil, estamos implicados como consumidores, y esa implicación exige responsabilidad. Podemos tomar decisiones que marquen la diferencia. Ocurre lo mismo con las empresas. Lo más fácil es decidir no fijarse en lo que hay detrás de esas marcas, pero podemos elegir comprar ropa que sea el producto de cadenas de suministro transparentes y no abusivas”.
Las marcas mundiales de prendas de vestir de mucho prestigio como Wal-Mart, GAP y H&M se han negado persistentemente a inscribirse en un plan de seguridad en el lugar de trabajo respaldado por los sindicatos. El Corte Inglés, Mango, Primark, Loblaw y el Group PWT también están en la onda Made en Bangladesh .
“Bangladesh es el país del mundo con costes más baratos de producción en la industria de la ropa y por eso empresas de todo el mundo, incluido China, están trasladando parte de su producción al país asiático (…) En Bangladesh, como informan en El País: “el salario mínimo es 3000 takas, unos 31 euros.” El gobierno de Bangladesh hace la vista gorda ante las terribles condiciones de trabajo.
findelaesclavitud.wordpress.com/…/made-in-bangladesh-la-moda-que-m
.http://www.avaaz.org/es/crushed_to_make_our_clothes_loc/?bHGEsab&v=24744
CLAVES MATUTINAS
Susy casi a punto de terminar el desayuno dice : Mamá, yo se que tú no eres virgen. Con extrañeza, después de pasear la mirada por el techo, la madre asiente y atina a pronunciar, bueno. Y Daniela tampoco lo es, continuó. Ahí, Eunice, la madre no virgen, sintió que la presión arterial podría empujar la columna de mercurio al tope. Daniela tiene 12 años y es la hermana de Susy . Casi como si sonriera y con cierta palidez, Eunice le casi pregunta, ¿por qué dices eso? Yo la vi cuando se estaba besando con Ricardo.
A LA MUJER No 57
Vamos Carina / Vámonos / Obstinada como siempre / Todo hay que decírselo cien veces
Déjela. Usted no la toque /
Quería que me obedeciera / Tenía que obedecerme
Cada vez se lo decía más bajito / Aunque la tenía en mis brazos /
Con siete tiros en la espalda / No era fácil levantarse
Quizá no me escuchaba
INVITACIÓN
La despenalización del aborto constituye un tema polémico y altamente controvertido. En Venezuela el aborto está penalizado en sus diferentes formas y sólo está permitido en casos de riesgo de la vida de la parturienta. Avances en materia de salud y derechos a nivel mundial y en América Latina y el Caribe, reconocen que su penalización no disminuye su práctica, así como tampoco disminuyen las muertes maternas asociadas.
Para disertar sobre esta importante temática te invitamos a la conferencia:
“EL ABORTO EN VENEZUELA Y ARGUMENTOS TEÓRICOS PARA SU DESPENALIZACIÓN”.
Con Magdimar León. Magister en Estudios de la Mujer , CEM-UCV.
Miércoles 22 de mayo a las 10 am. en el Instituto de Altos Estudios en Salud “Arnoldo Gabaldón”. Auditorio Lacenio Guerrero . Av. Bermúdez. Al lado de Cuartel Páez (Tacita de Plata)
Para información y denuncias
Línea nacional (O8OO-MUJERES) 0800-6853737
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Casa de la Mujer Juana Ramírez “La Avanzadora” – Maracay
(Fundada en 1985)
Programa de Atención a Mujeres en situación de violencia
De lunes a jueves de 8 a 12 y de 1 a 5 p.m.
Viernes de 8 a 12 y de 1 a 4 p.m.
CEDIAR -Centro de Documentación e Información “Aída Arroyo”.
Servicios: lunes a jueves de 1,30 a 5 pm –
Directorio: Órgano Divulgativo de la Casa de la Mujer Juana Ramírez “La Avanzadora” C/ López Aveledo Norte No. 11. Urb. Calicanto. Aptdo. Correos 2028. Telefax. 0243- 2463796 Correo E: [email protected]
No. 838 Año XXIII 8/5/2013