CELS-El-Sindical

El gobierno nacional dio a conocer un protocolo para la actuación policial en las manifestaciones públicas que otorga a las fuerzas de seguridad amplias facultades para reprimir y criminalizar las protestas sociales.

Esta decisión limita derechos de manera inconstitucional al poner a la libre circulación por encima de la integridad de las personas y de los derechos a la protesta y a la libertad de expresión. Además, la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, anunció el protocolo con declaraciones amenazantes que completan el espíritu antidemocrático de la medida.

Uno de los aspectos más graves de la resolución es que no prohíbe de manera explícita que los policías que intervienen en las manifestaciones utilicen armas de fuego, ni tampoco que usen balas de goma para dispersar. Estas omisiones deshacen una medida fundamental que se había tomado luego de los peores episodios de represión en democracia, en los que las fuerzas de seguridad causaron decenas de muertos. La resolución también habilita detenciones con criterios amplios e imprecisos.

Es decir que el gobierno nacional, en lugar de regular la actuación de las fuerzas de seguridad y el uso de la fuerza, amplía sus facultades para reprimir y criminalizar. El texto de la resolución también limita el trabajo periodístico ya que la policía indicará a los trabajadores de prensa dónde pueden ubicarse. Esto afecta de manera negativa la libertad de prensa e impide el control que el registro fotográfico y audiovisual ejerce en el trabajo policial, como se ha demostrado en el esclarecimiento de homicidios cometidos por la policía en protestas sociales.

La resolución delega en las fuerzas de seguridad federales y provinciales la elaboración de los protocolos operativos que regulan la intervención en las protestas sociales  y que incluyen aspectos críticos como el uso de la fuerza. Sin embargo, las autoridades no pueden renunciar a sus funciones de gobierno y control político de las fuerzas en aspectos esenciales para la vigencia del ejercicio de los derechos fundamentales.

En 2011, las provincias adhirieron a los “Criterios Mínimos para el Desarrollo de Protocolos de Actuación de los Cuerpos Policiales y Fuerzas de Seguridad Federales en Manifestaciones Públicas”, orientados a proteger y garantizar los derechos involucrados en las protestas sociales. Por un lado, las autoridades provinciales y nacionales deben ratificar la vigencia de estos principios. Al mismo tiempo, los Criterios deberían ser convertidos en una ley destinada a proteger a largo plazo y en todo el país los derechos humanos en las protestas sociales.

Limits on the right to protest in Argentina

The Argentine government has unveiled a protocol on police action during public demonstrations that gives the security forces broad powers to repress and criminalize social protests.

This decision limits rights in an unconstitutional way by placing the unhindered movement of traffic above people’s physical integrity and the rights to protest and to freedom of expression. In addition, the country’s security minister, Patricia Bullrich, made threatening statements upon announcing the protocol that serve to cement the measure’s antidemocratic spirit.

One of the most troubling aspects of the government’s resolution is that it does not explicitly prohibit the use of firearms or rubber bullets to disperse crowds by the police who intervene in demonstrations. These omissions effectively undo a fundamental measure that was taken after the security forces caused dozens of deaths in the worst episodes of repression under democracy. The resolution also enables detentions based on broad and imprecise criteria.

As a result, instead of regulating actions by security forces and the use of force, the national government is expanding their powers to repress and criminalize protests. The text of the resolution also limits journalistic work since the police will tell press workers where they can do their reporting. This negatively affects the freedom of the press and hinders the production of photographic and audiovisual records that can put police work in check – as demonstrated in cases where killings committed by the police during social protests were cleared up on this basis.

The government resolution delegates to federal and provincial security forces the drafting of operational protocols that regulate interventions in social protests and include critical aspects such as the use of force. However, the authorities cannot relinquish their governmental duties or political oversight of the forces in matters that are essential for the effective exercise of fundamental rights.

In 2011, Argentina’s provinces adhered to the “Minimum Criteria for the Development of Protocols for Action by Federal Police Bodies and Security Forces in Public Demonstrations,” oriented toward protecting and guaranteeing the rights involved in social protests. On the one hand, provincial and national authorities should ratify the validity of these principles. At the same time, these criteria should be enshrined in a law aimed at protecting human rights in social protests, throughout the country and over the long term.

Centro de Estudios Legales y Sociales
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