Tres de los ocho lesionados. Marcos Bozo, Carlos Graffe e Iván Uzcátegui.(Foto Wilfredo Hernández)
Tres de los ocho lesionados. Marcos Bozo, Carlos Graffe e Iván Uzcátegui.(Foto Wilfredo Hernández)

Al menos ocho de los jóvenes resultaron lesionados, al recibir cachazos, patadas y golpes con puños y cascos. El más afectado sufrió una herida abierta en la cabeza causada con una botella y considerables contusiones en el rostro, tórax y espalda. Todos fueron sacados a empujones del estadio José Bernardo Pérez.

Los estudiantes, valiéndose de la libertad de expresión, manifestaron pacíficamente su descontento contra tres de las más grandes problemáticas presentes en el país. Al inicio del quinto inning del juego los Navegantes del Magallanes y los Leones del Caracas, exhibieron en las gradas centrales dos inmensas pancartas y otras dos en el jardín izquierdo. En las cuatro se leía el mismo mensaje. La acción originó la actuación de los efectivos de la Guardia Nacional y el Ejército quienes arrancaron tres de ellas.

En medio del octavo episodio, los muchachos volvieron a exhibir en el jardín izquierdo la única pancarta que lograron salvar. Esto, según testigos, desató la furia de los castrenses. Iván Uzcátegui, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad de Carabobo, contó que arbitrariamente trataron de llevarse detenido a dos de los jóvenes.

El grupo se concentró en la parte baja de las gradas para dialogar con los efectivos y, en respuesta, recibieron la supuesta represión violenta, que se agudizó cuando algunos comenzaron a grabar y tomar fotos con sus teléfonos celulares. Al ver a uno de los estudiantes bañado en sangre los militares decidieron prestarle atención médica, pero impidiendo que fuera acompañado por los demás. La negativa causó la segunda golpiza, que terminó en el estacionamiento, donde estaba la ambulancia. Al final ninguno fue detenido, pero siete sí resultaron heridos.

Testimonios e tres lesionados

“Me cayeron a patadas y me tumbaron en el piso. Uno de los militares me lanzó una botella de cerveza totalmente llena contra la cabeza a una distancia de poco menos de un metro”, relató el herido de más consideración, Marcos Bozo, secretario juvenil de Primero Justicia y estudiante de la UC. Comentó con lástima que Venezuela esté en presencia de instituciones castrenses netamente políticas, que sólo defienden a un partido en lugar del pueblo.

El joven fue trasladado al Centro Clínico Plaza donde le practicaron exámenes de rayos X en el cráneo, tórax y espalda. Aunque aún el médico tratante no había dado un diagnóstico, se le podía observar una herida abierta en la cabeza y moretones y contusiones considerables en el rostro, espalda y pecho.

Iván Uzcátegui fue rodeado y agredido por aproximadamente 10 efectivos. “Me arrodillaron, me pusieron una pistola 9 milímetros en la cabeza, me dieron golpes con los cascos y cachazos con las armas largas en la cabeza y diferentes partes del cuerpo”. El líder estudiantil resultó con moretones y varias contusiones.

Carlos Graffe, estudiante de la Unitec y miembro del grupo Estudiantes en La Calle, trató de grabar a uno de los efectivos cuando trataba de llevarse a los jóvenes detenidos. “Con una mano trató de quitarme el celular, me lanzó una patada, yo se la detuve y nos caímos los dos al piso. Luego otro de los militares me dio un puntapié en la frente y en las costillas, hasta que logre pararme”. Contó que hasta las damas fueron empujadas.

Fuente: http://www.el-carabobeno.com

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