El chorro salió disparado de una tubería rota del Complejo Operacional Jusepín, rápido y sin control. Ocupó 140 kilómetros y manchó de negro las aguas del río Guarapiche, en Maturín, estado Monagas.

La empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) activó un plan para la contingencia, tarde para los especialistas e insuficiente para revertir el daño ecológico.

El viaje de la mancha de petróleo no solo dejó a ocho parroquias sin el servicio de agua por la afectación de las plantas potabilizadoras Bajo Guarapiche y San Vicente, sino que su paso, además, destruye manglares y atrofia la fauna sin control. El ecocidio no está aún cuantificado, pero el impacto en la biodiversidad del principal estuario de agua dulce de la región es innegable.

Aún se desconocen las causas oficiales del accidente, pero sus consecuencias son predecibles para los especialistas. Edilberto Ferrer Véliz, ingeniero forestal y ambientalista, explicó al diario El Impulso que la flora, fauna y el paisaje sufren los impactos del daño químico propiciado por el crudo.

Los manglares, fuente de cría de ostras y moluscos ubicados en el río Guarapiche, son ecosistemas muy sensibles por mantener su vida dentro del agua. De acuerdo con el ambientalista, la expansión de los químicos del petróleo reduce el proceso de fotosíntesis del hábitat de árboles y los animales consumidores de dichas plantas se atrofian.

Ferrer señaló que la cadena alimenticia de las especies también sufrió daños. Las cuencas en el oriente de Venezuela están compuestas por morichales, que al ser afectados por el crudo, se les imposibilita cumplir con su función de fuente de alimentación para las especies y peces no migratorios en épocas de sequía.

Barra insuficiente

Los daños en la biodiversidad generan grandes pérdidas para los pescadores y campesinos. El ambientalista expresó que murieron muchas especies, y Odalis La Verde, consultora jurídica de la Casa Campesina, anunció al Periódico de Monagas el desgaste de más de 635 hectáreas de cosechas de tomate y caraotas por falta de riego y la extensión del petróleo en cinco kilómetros de tierra.

Para Ferrer, la solución radica en aplicar la biorremediación, proceso basado en la utilización de hongos, plantas, enzimas y microorganismos para recuperar un medio ambiente afectado por daños químicos y contaminantes. Sin embargo, la acción de PDVSA se basó en colocar una barrera de material absorbente en varios puntos del río para contener el crudo y mil 500 personas realizan labores de saneamiento.

Manuel Díaz, secretario general nacional del Movimiento Ecológico de Venezuela, sostuvo que el sistema de recolección es insuficiente para controlar las consecuencias en la biodiversidad del río y en la salud de las personas. “El derrame acabó con el morichal de La Pica hasta la laguna de Marchán. Se muere la fauna y la barrera no es suficiente para controlar las consecuencias de este incidente que generará caídas en la producción agrícola y pecuaria”.

Anuncio gubernamental

Alejandro Hitcher, ministro de Ambiente, anunció en rueda de prensa que en un máximo de 10 días podría funcionar la planta Bajo Guarapiche, principal fuente de abastecimiento de agua de Maturín, paralizada hace nueve días tras el derrame. “Al terminar de recoger el petróleo y verificar la situación del agua, la planta funcionará en un 100 por ciento”.

El ministro del Ambiente destacó que los últimos análisis practicados a las aguas almacenadas en las plantas Bajo Guarapiche y San Vicente arrojaron valores dentro de los límites normales.

Trabajos en avance

1.500 personas trabajan en el proceso de limpieza del río Guarapiche.

– 140 kilómetros de la tubería ubicada en la planta Mundo Nuevo, en Maturín, recuperan los especialistas de PDVSA para ampliar el suministro de agua en la región a 600 litros por segundo.

– El objetivo es restablecer la potabilización de los flujos de agua e incorporarla al acueducto.

– 50 cisternas y 20 supercisternas suministran el líquido a los habitantes. Esperan incrementar dicho número.

7 parroquias y tres mil habitantes están afectados por la carencia del líquido.

Prevén incorporar los pozos de agua dulce de la estatal petrolera para mejorar la situación. (Luzmila Mejía, La Verdad, 13.02.12)

El último Informe Anual de Provea señala que «748 especies de fauna y 341 especies de plantas en peligro fueron identificadas por la Red de Organizaciones Ambientalistas de Venezuela»

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