El pasado 15 de febrero del 2011, Provea acompañó, junto a la periodista Clavel Rangel y el fotógrafo José Leal del Correo del Caroní, la manifestación de trabajadores de Cerámicas Carabobo, división estado Bolívar, exigiendo la reactivación de la empresa tras la estatización. Provea realizó un clip de video, que colocamos después del trabajo de Rangel, para contextualizar mucho más las demandas e los trabajadores.

“Nos está matando la corrupción”

Senon Lara ha marchado por la avenida Angosturita no menos de diez veces. De sus 30 años de antigüedad en Cerámica Carabobo, tres los ha pasado reclamando justicia: antes a un patrón privado, ahora al Estado.

Ha realizado huelgas de hambre, movilizaciones de calle y entregado cartas en Caracas explicando la importancia de que, una fabricante de ladrillos refractarios, esté operativa a unos cuantos pasos de la industria siderúrgica.

Él y sus compañeros pidieron en el 2008 -durante una visita del presidente Hugo Chávez a Ciudad Bolívar- la nacionalización de la empresa. Temían un inminente cierre técnico.

Con pancartas, lograron llamar la atención del primer mandatario y fue la primera vez que Chávez colocó la mirada en la pequeña compañía.

El 21 de mayo de 2009 el jefe de Estado anunció la nacionalización de la fábrica y un año después pidió concretar los acuerdos para el arranque de la estatal.

Lo que el viento se llevó
Lara ha visto pasar por sus narices múltiples declaraciones y ha participado en cuatro prearranques decretados por la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).

Asistieron al último evento el pasado 24 de enero junto a la vicepresidenta de la CVG, Haydée Valenzuela. Aunque la funcionaria señaló que la estatal está cumplimiento con todos los procesos legales-administrativos, los empleados están agotados de la espera y cansados de recibir beneficencias estatales mientras la fábrica está paralizada.

El trabajador Pedro Rojas recuerda cada una de estas fechas: 15 de octubre (2009), 15 de abril (2010), 15 de diciembre (2010) y 17 de enero (2011).

“Estamos haciendo una caminata pacífica porque le estamos diciendo al Gobierno que ya basta, ¡ya basta!, tenemos cuatro fechas de arranque. Simplemente la burocracia nos está consumiendo, ellos dicen que así son los trámites burocráticos. Entonces nosotros no estamos acostumbrados, porque vamos para tres años en esto”.

Rojas contó que ya hay unas órdenes de compra para unos servicios y materiales, “¡ah! pero lo quieren hacer como ellos quieren, quieren manejar el presupuesto, es decir, tener un control obrero controlado. Nosotros no nos las vamos a calar. Antes de ayer vino el ‘Chino’ (José Khan) a resolver un problema de Estado, el de nosotros también debe serlo, porque ya tenemos problemas hasta con la familia”.

También refirió sobre la sospecha de intereses particulares detrás de su paralización. Estudian la tesis de que haya algún funcionario beneficiándose de la importación de ladrillos refractarios.

“Le hacemos un llamado a los diputados del PSUV, porque ya estamos cansados, hasta que no nos den respuesta, no nos vamos a quedar tranquilos. ¿Hasta cuándo paralizados?”.

Penurias y promesas
Sólo quieren entrar a la fábrica a hacer lo saben hacer: producir. “Ministro,  no piense en nosotros como obreros sino como seres humanos necesitados.  Tenemos niños, tenemos nuestras familias. Tengo una niña ahorita con principios de hepatitis y tengo que parir para hacerle el tratamiento.

¿Hasta cuándo nos van a meter embustes? hicimos un acto muy bonito ¿pero para qué? Siempre nos caen a embustes”, dice Alí Vega. (Clavel Rangel, Correo del Caroní, 16.02.11)

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