logo_espaciopublicoDesde hace 20 años la Organización de Naciones Unidas (ONU) conmemora el 3 de mayo, el Día mundial de la libertad de prensa, para “fomentar la libertad de prensa en el mundo al reconocer que una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”. Este año el lema de la conmemoración fue “Hablar sin riesgo: Por el ejercicio seguro de la libertad de expresión en todos los medios”.

En el caso de Venezuela destacamos 5 patrones principales en los modos de reprimir la libertad de expresión, obtenidos a partir de la documentación de los casos registrados en el año 2012.

Durante el año 2012 aumentaron en un 22% las denuncias asociadas a la intimidación de los periodistas y medios

1. DESCALIFICACIÓN Y HOSTIGAMIENTO VERBAL

Los medios y periodistas críticos, independientes o de oposición son sistemáticamente descalificados en las diversas plataformas de comunicación gubernamental, a través de discursos intimidantes de funcionarios, y la divulgación de aspectos de la vida privada para descalificar. Esas difamaciones configuran un patrón recurrente en muchos medios públicos, extendiéndose a las redes sociales, y ejecutándose también con mensajes de texto y de voz a teléfonos personales.

2. AGRESIONES FÍSICAS Y ATAQUES

La violencia contra medios y periodistas es consecuencia de la descalificación recurrente en un contexto de polarización aguda. En el año 2012 registramos un total de 84 agresiones y ataques. Durante la cobertura electoral aumenta la probabilidad de agresiones y ataques por partidarios del oficialismo o de la oposición, según el medio de comunicación para el que trabajen los periodistas. Una característica de estos hechos es que la violencia no tiene costo para los victimarios, es decir, se vive una impunidad estructural.

3. INTIMIDACIÓN

Durante el año 2012 aumentaron en un 22% las denuncias asociadas a la intimidación de los periodistas y medios. Los casos registrados incluyen desde la divulgación de los viajes e itinerarios de algunos comunicadores, hasta mecanismos de requisa extraordinaria para la cobertura de temas relativos a contaminación ambiental en Monagas o el tema hospitalario en Aragua. Uno de los casos con mayor visibilidad fue el del periodista argentino Jorge Lanata, quien fue interrogado por una hora al ingresar al país; y, a su salida, fue requisado y detenido en el aeropuerto de Maiquetía por 3 horas. Según Lanata, “fue un mensaje: te estamos mirando…”.

4. CENSURA

La censura visibilizada sumó 53 casos en el 2012: un 83% de aumento en comparación al 2011. Registramos desde llamadas a medios audiovisuales para que eliminen la programación a un determinado productor independiente, y visitas de “advertencia” por parte de autoridades regionales; hasta mecanismos de presión indirectos por la distribución de las pautas publicitarias. Es sin duda uno de los detonantes de la autocensura.

5. INTERNET

Los ataques de crakeos con indicios de implicaciones con los órganos de inteligencia estatal aumentaron significativamente hasta alcanzar 51 casos. En algunos casos, parte de la información obtenida por estas usurpaciones, fue difundida en medios gubernamentales con el objeto de descalificar públicamente a las víctimas. Igualmente se registran casos de bloqueos arbitrarios de acceso a sitios web por parte de los proveedores de servicios de Internet.

La posibilidad de hablar sin riesgo es una tarea pendiente para la sociedad venezolana. Se debe entender que el ejercicio de este derecho incluye no ser molestado por la información que emite, y que los victimarios deben pagar algún costo por hacerlo. (Conflictove, 13.05.13)

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