La gerencia de Maderas del Orinoco -antigua Proforca- es blanco de denuncias que van desde la comercialización por los caminos verdes del producto forestal a las trasnacionales hasta el incumplimiento de la convención colectiva y deterioro operativo del aserradero ubicado en la vasta plantación de pino Caribe.

“Ese bosque que lo están destruyendo y nadie dice nada ¡Somos alcahuetas de lo que está pasando!”, reflexionó la dirigencia sindical.

Frente al edificio administrativo el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Forestal (Sintraemfor), Miguel Cedeño, fustigó esta vez, no sólo a la administración de la estatal sino a los dirigentes que se colocan del lado del patrono para invisibilizar la protesta

Maderas del Orinoco (antigua Proforca) iba a desmentir todas las acusaciones formuladas por el sindicato y los trabajadores. Ese fue el rumor que corrió a máxima velocidad en la empresa.

Así que los protestantes se montaron en los transportes del aserradero de Uverito, en el estado Monagas, esos a los que les deben hasta tres meses de facturas, y juntos, decenas de empleados y choferes se concentraron en las oficinas de Maderas del Orinoco en Puerto Ordaz, donde reiteraron su posición de mantener la huelga hasta que el Ministerio de Industrias intervenga.

Frente al edificio administrativo el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Forestal (Sintraemfor), Miguel Cedeño, fustigó esta vez, no sólo a la administración de la estatal sino a los dirigentes que se colocan del lado del patrono para invisibilizar la protesta.

“Nuestros beneficios los estamos perdiendo porque la lucha de clases no la estamos dando unidos. Hay un sector que sale en contra de los sentimientos y la protesta de los trabajadores de los campamentos. No se respetan nuestras ideas”, expresó.

Los trabajadores interrumpían al dirigente que denunciaba con otra retahíla de reclamos. No aparece el punto de cuenta que autorizó el ingreso de 600 trabajadores hace un año, 40 trabajadores sin cobrar porque no aparecen registrados en sistema, personal de nómina diaria con dos semanas sin salario, no hay agua, falla el servicio eléctrico y tampoco cuentan con un buen servicio de transporte ni ambulancias.

“Ellos dicen que el problema de la luz no es desde ahorita. Ah, bueno pero ¡¿hasta cuándo vamos a estar sin luz?! ¿14 años más sin luz? ¿No vamos a decir nada porque eso tiene bastante tiempo? Así no se puede”, agregó Cedeño.

Declive
A los manifestantes les preocupa, además, las condiciones precarias de producción. Según la página web de Maderas del Orinoco, la meta planificada para el año 2012 era de 22 metros cúbicos de madera aserrada pero la producción actual no llega ni a los 8 mil metros cúbicos.

Cedeño denunció que de noche salen camiones con madera sin la permisología necesaria. Presumen que esa madera la venden a otros aserraderos manejados por transnacionales que luego revenden el producto procesado a la estatal, y ésta la presenta como parte de su aporte a la Gran Misión Vivienda Venezuela.

“¿Para dónde va a esa madera a media noche si, nosotros, los trabajadores, no trabajamos de noche? ¿Qué es lo que está pasando con ese bosque que lo están destruyendo y nadie dice nada? ¡Somos alcahuetas de lo que está pasando! ¿No vamos a denunciar?”, gritó Cedeño frente a un grupo de empleados administrativos que miraba desde lejos sin inmutarse.

“Ese bosque lo establecieron unos viejos que ahora los están sacando a la calle porque se están muriendo y nosotros tenemos que defenderlos. ¿Por qué no dicen que 40 compañeros de trabajo están siendo despedidos y que 600 compañeros no aparecen en el punto de cuenta? ¡Los directivos tienen que dar la cara!”, agregó.

Pero todas las consignas y gritos golpearon contra un muro de piedra, del que no salió ni el presidente de la estatal, César Castillo, ni los gerentes. Al final de la tarde los trabajadores se marcharon; hoy en la mañana continuarán con la asamblea permanente en el aserradero de Uverito, en el estado Monagas.

Cambio de nombre
CVG Productos Forestales de Oriente, C.A. (CVG Proforca) hizo su primera plantación en 1969 pero fue en 1988 cuando se constituyó como compañía anónima.

El 6 de marzo de 2012 la estatal cambió de nombre a Maderas del Orinoco, luego de que el presidente Hugo Chávez pidiera máxima eficiencia y aprobara 24,3 millones de bolívares, provenientes del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), para nuevas plantaciones.

Sin embargo, los trabajadores desconocen el destino de los recursos que estaban destinados a la compra de maquinarias para la optimización de la producción. (Clavel Rangel, Correo del Caroní, 24.10.12)

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