Caracas, 2 de marzo de 2011 (News Report).- Un grupo de trabajadores y sindicalistas acudieron este miércoles a la Fiscalía General de la República en Caracas para exigir que se revise la decisión de siete años y medio de condena para Rubén González.

González es un dirigente sindical de Ferrominera Orinoco, detenido luego de una protesta laboral hace un año, a quien esta semana le dictaron siete años de prisión por apoyar esa protesta.

“Estamos aquí en solidaridad con Rubén González. El martes hicimos una manifestación en Anzóategui, en Barcelona, donde estuvieron representantes de Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre y Nueva Esparta. En los próximos días nos movilizaremos hacia Ciudad Guayana para coordinar una movilización sindical”, dijo a las afueras del Ministerio Público Adolfo Padrón, dirigente nacional sindical.

Agregó que estas manifestaciones se producen debido a la criminalización de la protesta gremial y sindical que se ha hecho en el país.

”Lastimosamente Rubén González es otro factor más de lo que arbitrariamente este Gobierno condena en los trabajadores. Es una muestra de que tal país laborista no existe, por el contrario, (Hugo) Chávez al igual que el peor de los perversos, cree que el mejor sindicato es el que no existe y en consecuencia, busca intimidar a la masa laboral”, aseveró.

Dijo Padrón, que de ahora en adelante se mantendrá una lucha cívica para lograr la liberación de González “y darle definitivamente una salida a las arbitrariedades que este régimen mantiene ‘terroristamente’ contra los trabajadores”.

Condena “injustificada”

Por su parte, Carlos Patiño, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores del INCES (Sintrainces), coincidió en que la condena de siete años y medio contra González “es injustificada”, pues se trató de un hecho donde un dirigente sindical -solo por ejercer su derecho constitucional a la protesta- fue condenado a la cárcel, luego de un año de haber sido detenido.

Enfatizó Patino, que existe una recomendación y exhorto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la liberación inmediata de Rubén González, la cual no ha sido tomada en cuenta por el gobierno. “Nosotros también formamos parte de la campaña contra la criminalización de la protesta. Protestar no es un delito, sino un derecho consagrado en nuestras leyes, no podemos sino solidarizarnos con González”, expresó.

Señaló además, que la condena a González es un grave antecedente para el movimiento sindical y de defensa de los derechos sociales en el país. “Esto nos lleva al que el movimiento sindical se unifique, esto trasciende cualquier diferencia que haya entre sindicalistas, el hecho que por protestar se le dé una condena tan grave a una persona”.

Para Patiño, la condena de González es una intimidación “para que nos veamos en ese espejo de que si vamos a huelga en el sector público, en Ferrominera como hizo González, lo que nos espera es la cárcel”.

Según Patiño, cerca de 250 dirigentes sindicales se encuentran en régimen de presentación en tribunales por reclamar reivindicaciones laborales y sociales, entre ellos, el derecho a la convención colectiva. (Noticias24, 02.03.11)

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